Mano a mano con Gastón Briano, entrenador argentino que actualmente integra el equipo de Federico Gómez. Con pasado en los equipos de Guido Andreozzi, Renzo Olivo, Juan Pablo Ficovich, entre otros jugadores del circuito, Briano analiza el presente del tenista argentino, su evolución en un año bisagra y lo que significa para él este nuevo proyecto profesional.
Desde que comenzaron a trabajar juntos en Miami open se vio a Fede competir de igual a igual con jugadores fuertes, llevando casi todos los partidos a un tercer set. ¿Qué lectura hacés de este proceso inicial junto a él?
Antes de responder, Briano recuerda cómo se sumó al equipo y qué encontró en este primer tramo de trabajo con Gómez.
“Me sumé al equipo de Federico más o menos en el Miami Open, que fue el primer torneo que hicimos juntos. Él ya venía trabajando hace bastante tiempo con Mariano Ottolini y César Ciappari, y me sumaron para aportar mi granito de arena, algo por lo que estoy muy agradecido.
La lectura que hago de este proceso inicial es muy enriquecedora. Fede estuvo compitiendo de igual a igual con jugadores muy buenos y estuvo realmente cerca de ganar varios partidos importantes. Ahora el foco está en ajustar detalles para poder sobreponerse en esos momentos clave. Ha estado demasiado cerca, y aunque los resultados no se dieron, hay que seguir insistiendo: trabajar duro, preparar la mente y llegar a esos instantes con la tranquilidad necesaria para competir de la mejor manera”.
En estas primeras semanas hubo derrotas muy ajustadas, pero también una clara tendencia de crecimiento. ¿En qué aspectos sentís que Fede evolucionó más rápidamente desde que empezaron a trabajar juntos?
El entrenador destaca el peso emocional y deportivo que tenía cada partido y valora la madurez del jugador para seguir adelante.
“Sí, hubo derrotas muy ajustadas, y no es un dato menor que en estos torneos él estaba peleando por entrar a la qualy del Australian Open. Eso implica una presión enorme porque significa también un ingreso económico clave para sostener su equipo de trabajo el año siguiente.
A pesar de eso, Fede se la bancó muy bien de cabeza: no bajó los brazos, siguió escuchando, entrenando físicamente y trabajando en la parte mental. Eso no es fácil para un jugador que viene de una desilusión fuerte”.
¿Qué cambió en estas semanas para que se vea una pequeña pero importante consolidación en los resultados?
Briano remarca que lo que aparece ahora no es casualidad, sino producto de una construcción larga y del sostén mental del jugador.
“Hay un dato no menor: salir preclasificado siempre marca una diferencia. Sin desmerecer a nadie, es una pequeña ventaja. Pero más allá de eso, no creo que esto sea algo que surgió solo ahora. Es el resultado de un trabajo largo que él viene haciendo desde hace tiempo, y que recién ahora empieza a reflejarse en los resultados.
Lo que se ve es una consolidación importante, y para mí tiene un valor enorme porque viene después de semanas difíciles en las que quizá no se dieron los resultados. Haber sostenido el esfuerzo mental habla muy bien de él, y estoy muy orgulloso”.
Hablando específicamente del momento de Fede, ¿cómo lo ves mentalmente y tenísticamente en este punto de su carrera?
En un cierre de temporada donde suele aparecer el desgaste, Briano analiza dónde está parado Gómez y qué aspectos siguen en evolución.
“Lo veo bien, tanto mental como tenísticamente. Es fin de año y es normal que haya cierto desgaste mental, pero creo que una cosa alimenta a la otra: cuando uno mejora tenísticamente, también mejora mentalmente, y viceversa.
Fede está bien, aunque como en cualquier jugador, hay cosas para ajustar en ambos aspectos, y también en lo físico. Para eso estamos, para acompañarlo. Podría haber venido desganado y, sin embargo, está trabajando de la mejor manera y con mucha seriedad”.
En tu carrera trabajaste con nombres importantes del tenis argentino. ¿Qué significa para vos volver a entrenar a otro jugador con gran proyección como Fede Gómez?
Briano se toma un momento para hablar no solo del jugador, sino también de lo que este proyecto significa para él en lo personal y profesional.
“Es un poco difícil expresar lo que significa para mí. Hacía bastante tiempo que no viajaba y que no estaba metido en un equipo de trabajo serio como en el que estoy ahora. No tuve unos años muy gratificantes, y desde que estoy viajando con Federico, por más que no se hayan dado todos los resultados que esperábamos, me siento muchísimo mejor. Estoy con otra aura, con otra energía, con muchas más ganas de hacer cosas dentro y fuera de la cancha.
Siento una gratitud y un orgullo tremendo. Y también me siento muy valorado, lo cual no es poco. Tuve la suerte de trabajar con jugadores top 100, pero tenía el deseo de acompañar un proceso desde más abajo. Fede está alrededor del 270 del mundo, si no me equivoco, y tengo el deseo de llevarlo a cumplir sus sueños en el tenis.
Obviamente una de las metas es meterlo en el top 100, y no voy a descansar hasta lograrlo. Acepté este proyecto porque creo sinceramente que tiene el tenis para hacerlo, y todas las cualidades necesarias para lograrlo. Es un gran desafío, pero tengo plena confianza en que lo vamos a conseguir.”
El trabajo entre Briano y Gómez apenas está comenzando, pero ya muestra señales claras de crecimiento. La convicción del entrenador, sumada al compromiso del jugador, invita a pensar que este proyecto tiene un techo alto. Y que, si el proceso acompaña, la meta del top 100 podría no estar tan lejos como parece.
Por Juan Manuel Sosa Escalada


