Novak Djokovic ganó su tercer Roland Garros y se convirtió en el máximo ganador de la historia en torneos masculinos de Grand Slam. El serbio venció al noruego Casper Ruud por 7-6 (1), 6-3 y 7-5 para alcanzar su vigésimo tercer título en eventos de esta categoría y romper la igualdad que mantenía, hasta hace unos minutos, con Rafael Nadal.
En la tierra donde la victoria pertenece al más obstinado, Djokovic deja una huella imborrable; el experimentado tenista de 36 años demostró -una vez más- que cuando el partido requiere de máxima atención nadie puede contra él. Luego de un pésimo arranque, el serbio probó que es capaz de ganar incluso jugando mal y se llevó el primer set, en el que se vio con tres juegos de desventaja, tras jugar un tie break perfecto. Desde este momento, Nole se convirtió en el amo del juego y dominó al noruego -quien poco pudo hacer- hasta el final del encuentro.
Por su parte, a pesar de que el triunfo del serbio fue categórico, Casper Ruud tendrá poco que reprocharse además del resultado. El actual número 4° del mundo, realizó un torneo prácticamente perfecto que le permitió regresar a la final en París, donde enfrentó a un rival muy superior. Sin embargo, habiendo disputado 3 de las últimas 5 finales de Grand Slam, el nordico de 24 años se encuentra cada día más cerca de dar el golpe definitivo que lo lleve a la obtención de su primer Major.
Con los campeonatos en Australia y en París en su poder, el serbio irá en busca de ser el primer tenista en obtener “El Grand Slam” (ganar los cuatro torneos Grandes en una misma temporada) desde Stefanie Graf en 1988: para esto Nole deberá ganar en Wimbledon y en el Abierto de los Estados Unidos.


