Se puso en marcha el cuadro principal de Roland Garros y la jornada inaugural en el polvo de ladrillo parisino dejó sensaciones encontradas para la delegación argentina. En un domingo marcado por el intenso calor, que superó los 30 grados, el tenis nacional celebró un gran triplete de victorias, aunque también sufrió un inesperado e impactante golpe con la despedida prematura de su principal raqueta.
La jornada había comenzado con una sonrisa gigante gracias a la vigencia de Marco Trungelliti (81°). A sus 36 años, el santiagueño dominó de principio a fin al local Kyrian Jacquet (proveniente de la qualy) por un sólido e inapelable 6-4, 6-2 y 6-2 en apenas una hora y 45 minutos de juego. Con este triunfazo, «Trunge» se metió en la segunda ronda del Grand Slam francés por cuarta vez en su carrera, donde ahora asumirá un desafío de alto calibre frente al ruso Karen Khachanov (13° preclasificado).
Casi en simultáneo, Thiago Tirante (60°) batalló bajo el sol en una verdadera maratón de tres horas y media para avanzar de fase. El platense mostró un nivel agresivo y se apoyó en una impresionante marca de 20 aces para destrabar un debut de máxima exigencia ante el español Pablo Llamas Ruiz. Tras dejar pasar un punto de partido en el tercer set, Tirante sacó a relucir su mejor versión en el cuarto parcial y cerró la historia por 6-3, 7-6 (6), 6-7 (5) y un contundente 6-0. Su próximo escollo será Alejandro Davidovich Fokina.
El plano femenino también trajo grandes noticias de la mano de Solana Sierra (68°), quien tuvo un estreno de ensueño al eliminar a la británica Emma Raducanu por 6-0 y 7-6 (4), sellando un domingo que venía con números perfectos.
El trago amargo del debut
Sin embargo, la gran sorpresa negativa del día la protagonizó Tomás Etcheverry, el platense, que llegaba como el preclasificado número 23 del cuadro y la mejor raqueta nacional del momento, se topó nuevamente con su sombra negra de la temporada: el portugués Nuno Borges (50°).
En un partido donde nunca pudo encontrar las buenas sensaciones ni la regularidad, Etcheverry terminó cediendo en sets corridos por 6-3, 6-4 y 6-2 en poco menos de dos horas y media.

