La cuarta fue la vencida para Alexander Zverev (3°) quien luego de una final no apta para cardíacos cargada de drama, tensión y emociones cruzadas se quedó con su primer título de Grand Slam.
El alemán logró quebrar el maleficio más grande de su carrera al derrotar al italiano Flavio Cobolli (14°) por 6-1, 4-6, 6-4, 6-7 (5) y 6-1 llevándose la final.
Sobre sus hombros tenía el peso histórico de haber tropezado en sus tres finales previas de Majors. Con un cuadro que se había abierto tras las tempranas eliminaciones de los máximos favoritos, «Sascha» asumió la presión, pero el camino a la Copa de los Mosqueteros no iba a ser un trámite.
El arranque del partido pareció un monólogo del de Hamburgo, que barrió el primer set en apenas 26 minutos con un contundente 6-1. Sin embargo, el italiano reaccionó a tiempo. Ajustó sus tiros desde el fondo de la cancha y aprovechó las lagunas de Zverev con su segundo servicio para equilibrar la balanza llevándose el segundo set por 6-4. La batalla se transformó entonces en un juego mental de ajedrez sobre el polvo de ladrillo. El alemán apeló a su chapa de jugador experimentado para quebrar en el momento justo y llevarse el tercero por 6-4.
Pero cuando parecía que la historia se cerraba en el cuarto, Cobolli revivió, remontó un 1-3 adverso en el tie-break y estiró la definición al quinto set con un derechazo fantástico. En el parcial definitivo, las piernas le pasaron factura al joven italiano. Zverev olió sangre, recuperó la efectividad con su primer saque y selló un inapelable 6-1 definitivo para desplomarse sobre la arcilla parisina envuelto en lágrimas de puro desahogo.
El menor de los hermanos Zverev alcanza su título número 24, en donde completa su vitrina, ya que solo le faltaba ganar un Grand Slam. El tenista de 29 años ostenta una medalla dorada de Juegos Olímpicos, dos ATP Finals, siete Masters 1000, cinco ATP 500 y ocho ATP 250.
Alemania vuelve a tener un campeón en Roland Garros, desde 1937 cuando Henner Henkel se consagraba ante el britanico Bunny Austin, en aquel entonces Henkel jugaba bajo bandera Nazi.

