Se disputó la segunda ronda del Challenger de Rosario y la jornada dejó resultados destacados, eliminación de jugadores locales y un episodio extradeportivo que lamentablemente volvió a poner en foco la presión de las apuestas en el tenis profesional.
Juan Manuel Cerúndolo, preclasificado número 4 del torneo, logró sacar adelante un partido muy trabajado ante Juan Bautista Torres. El zurdo comenzó en desventaja, pero ajustó su juego y terminó imponiéndose por 3-6 6-4 y 6-3, mostrando solidez física y mental en los momentos clave para meterse en los cuartos de final.
No pudo avanzar el local Luciano Ambrogi, que cayó frente al italiano Andrea Pellegrini. Ambrogi ganó el primer set con claridad, pero Pellegrini reaccionó a tiempo y terminó llevándose el encuentro por 6-1 4-6 y 2-6, dejando sin argentinos ese cruce del cuadro.
Uno de los partidos más comentados del día fue el triunfo del español Valerio Aboián ante Nicolás Sánchez Izquierdo por 7-5 y 6-4. Tras el encuentro, Aboián denunció haber recibido amenazas por parte de apostadores, una situación que reconoció como influyente en el desarrollo del partido. El jugador realizó la denuncia correspondiente, encendiendo nuevamente las alarmas sobre la presión de los ludópatas en el circuito Challenger.
Por último, Facundo Mena quedó eliminado luego de caer ante Coleman Tseng, representante de Hong Kong, por 6-3 y 7-5. Mena luchó el partido, pero no logró capitalizar sus oportunidades en los momentos decisivos.
Con estos resultados, el Challenger de Rosario entra en su etapa decisiva, con los cuartos de final en el horizonte y varios protagonistas buscando dar un nuevo paso en un torneo clave del calendario sudamericano.
Por Juan Manuel Sosa Escalada


